
Muchos creen que si vas a una batalla pensando que perderás perdido estás, creo que no es verdad del todo. Creo que si vas a una guerra en la que tienes ínfimas posibilidades de ganar, deberías pensar que tienes mucho que ganar. Y como es mi costumbre, cuando tengo ganas de pelear así pierda, disfruto de la contienda.
Estoy en una batalla que ya me dieron por perdido, pero como no puedo vivir con ese resultado, iré a pelear por la mínima oportunidad que me queda. No puedo controlar mi carácter, pero ya no me apasionaré, y jugaré con la mayor serenidad posible.
Mis estrategias requieren que me hunda en las aguas del amor y me ahogue en ellas, ya que mis estrategia requiere un sacrificio emocional, que marcara mi psicología con una zanja más. Pero como son bombas camicases tendré que saber el momento de soltar todo ese derroche de pasión y arte, para terminar seco y muerto pero feliz con el mejor resultado que pueda obtener así no sea el ganar.
En mi vida me caractericé por ser un impaciente, un alborotado. Tendré que superar mucha de esas debilidades, pero cuando tienes una bomba en el pecho es un poco difícil conservar la serenidad. Si lo consigo me graduare de calculador.
Por ahora mis días se limitan a esperar la noche para dedicar a calcular mis jugadas, y mis semanas esperan los días finales, para que con cualquier estúpida excusa pueda ver a esta criatura que me está encantando.
Sobre la escultura:
Autor: Autor Anónimo
Fecha:230 a.C.
Características:93 cm altura
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